qué ver
- Igreja Matriz de São Martinho (iglesia parroquial de São Martinho), en el centro, sede de la parroquia desde el siglo XVII<p>- Capela de Nossa Senhora das Neves, erigida en 1581 por los canónigos crúzios de Grijó<p>- Capela de Santo António, en Ribeira da Venda, fechada en 1715<p>- Igreja de Cristo Rei, en Vergada, de la segunda mitad del siglo XX<p>- Puente romano y calzada empedrada en el lugar de Roçadas
sobre el lugar
Argoncilhe se encuentra en el extremo norte del municipio de Santa Maria da Feira, a pocos kilómetros de Porto, entre lugares como Vergada, Aldriz y São Domingos. Aparece en documentos desde 1086 y, a partir de 1093, estuvo ligada durante siglos al Mosteiro de Grijó. De la agricultura pasó a los talleres y a la pequeña industria, sin perder sus antiguas capillas ni el puente romano de Roçadas.
historia
En el extremo norte del municipio de Santa Maria da Feira, a pocos kilómetros de Porto, Argoncilhe conserva en su propio nombre una larga memoria escrita. Los documentos medievales la registran como Dragunceli en 1086, Draguncelli en 1091 y Dragoncelli en los años siguientes, hasta llegar en 1320 a una forma latina que ya menciona la iglesia de São Martinho de Argoncilhi. Sobre el origen del nombre se han planteado dos hipótesis: una lo vincula a un diminutivo latino con el sentido de 'archillo'; la otra ve en él el nombre de un antiguo propietario, Dragoncellus.<p>La presencia humana en estas tierras es muy anterior a los documentos escritos. La toponimia y los hallazgos arqueológicos apuntan a una ocupación prerromana y romana, especialmente en Aldriz, en el lugar conocido como Crasto. El documento escrito más antiguo, de 1086, registra la donación de bienes de la 'villa de Eldriz' a la Igreja de São Martinho (iglesia de São Martinho), y pocos años después, en 1091, se llevó a cabo un reparto de tierras junto al monte Pena, el actual Outeiro da Pena. En 1093, la iglesia de Argoncilhe fue uno de los patronatos entregados al Mosteiro de Grijó (monasterio de Grijó), y la vinculación con los canónigos agustinos se prolongó durante siglos, hasta 1686.<p>Durante generaciones, la agricultura sostuvo a las familias. El siglo XX trajo los talleres de carpintería y cerrajería y, a partir de los años treinta, pequeñas industrias, entre las que destacó la fabricación de clavos para tonelería. Los años del wolframio, entre 1939 y 1945, trajeron movimiento y negocio, y más tarde muchos hijos del pueblo emigraron a Venezuela, Brasil, Francia y Alemania.<p>El patrimonio religioso cuenta la historia de la parroquia. La primera parroquia nació en los albores de la Edad Media junto a la Capela da Senhora do Campo (capilla de Senhora do Campo), y la Igreja Matriz de São Martinho, en el centro, sirve a la parroquia desde el siglo XVII. En São Domingos, los canónigos agustinos de Grijó levantaron en 1581 la Capela de Nossa Senhora das Neves (capilla de Nossa Senhora das Neves), y la Capela de Santo António se encuentra en Ribeira da Venda desde 1715. Hay además la Capela de São Pedro, con su estanque, la Capela de São Tomé, con campanario, y, en Vergada, la Igreja de Cristo Rei (iglesia de Cristo Rei), de la segunda mitad del siglo XX. Del pasado más remoto se conservan un puente romano y una calzada romana en el lugar de Roçadas, el Cruzeiro Milenar y los antiguos molinos de agua.<p>La devoción mariana marca la vida de la localidad. Entre 1943 y 1970 se atribuyeron a una lechera conocida como D. Guilhermina apariciones de Nuestra Señora el día 25 de cada mes; en el lugar se erigió la Capela de Nossa Senhora das Graças e da Vitória (capilla de Nossa Senhora das Graças e da Vitória), y la peregrinación mensual del día 25 continúa celebrándose. La vida asociativa forma parte de la identidad de Argoncilhe: el Grupo Musical Estrela de Argoncilhe, el Rancho Regional, la Liga de Melhoramentos de Vergada y la Associação Desportiva de Argoncilhe, fundada en 1979, reúnen a los vecinos de la parroquia.