En la parroquia de Caniço, en el municipio de Santa Cruz, en Madeira, se celebra la Fiesta de Nuestra Señora do Livramento el segundo domingo de septiembre. Es una celebración marcada por la fe de la comunidad, que la mantiene viva año tras año.
La fiesta reúne las tradiciones propias de estas romerías: los oficios religiosos y las procesiones, que marcan el tono devocional del día, acompañados de momentos musicales que animan la localidad y reúnen a quienes son de Caniço y a quienes regresan para la ocasión.
Asomada al mar, en el municipio de Santa Cruz, Caniço es uno de esos rincones de Madeira que sabe casar el rumor de las olas con el bullicio de la gente que trabaja y recibe con los brazos abiertos a quienes llegan. Ha crecido con el tiempo, dejando de ser un tranquilo pueblo para consolidarse como una de las localidades más dinámicas de la isla, sin perder nunca el pulso de las tradiciones que le corren por las venas. Sobre el paisaje se impone el Cristo Rei da Ponta do Garajau, monumento que abre los brazos sobre el océano y vela por los que llegan y por los que se quedan. Y si hay algo que Caniço hace con pasión es sentarse a la mesa, con la espetada en brocheta de laurel y el bolo do caco sabiendo a fiesta y a convivencia callejera. Tierra de trabajo y de acogida, de tradición y de futuro, bien merece la pena descubrirla sin prisa.